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El despunte de la medicina y los análisis de laboratorio en el Siglo XVII

El despunte de la medicina y los análisis de laboratorio en el Siglo XVII

Visitando varios de los laboratorios que conforman el Grupo GDA, vemos que se encuentran equipados con el mejor de los equipos de laboratorios médicos para realizar su valiosa labor que brinda soporte a los diagnósticos médicos.

Si bien hoy podemos tener acceso a grandes aparatos y técnicas de laboratorio, te habrás cuestionado ¿de dónde vino todo esto?

Sabemos de Hipócrates, sabemos de Galeno pero… ¿qué personajes o qué hechos marcaron los comienzos de los análisis de laboratorio y su uso como apoyo para un diagnóstico médico?

De acuerdo al arsenal histórico, los avances médicos del siglo XVII consistieron principalmente en trabajos descriptivos de estructura y función corporal que sentaron las bases para el diagnóstico y el descubrimiento terapéutico que siguieron.

El estado de la medicina fue ayudado por la introducción de la sociedad científica en Italia y por el advenimiento de la literatura periódica.

Considerado el evento más importante en la historia médica desde el tiempo de Galeno, el descubrimiento de William Harvey (1578-1657) sobre la circulación de la sangre marcó el comienzo de un período de explicaciones mecánicas para una variedad de funciones y procesos, que incluyen digestión, metabolismo, respiración y embarazo.

El científico inglés demostró mediante vivi-sección, ligadura y perfusión que el corazón actúa como una bomba muscular que impulsa la sangre por todo el cuerpo en un ciclo continuo.

La invención del microscopio abrió la puerta al mundo invisible justo cuando el telescopio de Galileo había revelado una vastastronomía.

El primer microscopista fue un sacerdote jesuita, Atanasio Kircher (1602-1680) de Fulda (Alemania), que probablemente fue el primero en utilizar el microscopio para investigar las causas de una enfermedad.

Sus experimentos demostraron cómo los gusanos y otras criaturas vivientes se desarrollaban en la materia en descomposición.

Los escritos de Kircher incluían una observación de la sangre de los pacientes con la plaga que contenía “gusanos”; sin embargo, lo que creía que eran organismos probablemente eran células de pus y glóbulos rojos porque no se podía observar aún al Bacilus Pestis con un microscopio de 32 potencias.

Robert Hooke (1635-1703) usó más tarde el microscopio para documentar la existencia de “cajas pequeñas” o células en los vegetales e inspiró los trabajos de los histólogos posteriores; pero algunas de las mayores contribuciones a la ciencia médica provinieron del microscopista italiano, Marcello Malpighi (1628-1694).

Malpighi, descrito como el fundador de la histología, fue médico del papa Inocencio XII y famoso por sus investigaciones sobre la embriología del pollo y la histología y fisiología de las glándulas y las vísceras.

Su trabajo en embriología describe las minucias de los aorticarques, el pliegue de la cabeza, el surco neural y las vesículas ópticas cerebrales.

La Uroscopía todavía se usaba ampliamente y había ganado popularidad como método para diagnosticar la “clorosis” o mujeres enfermas de amor y algunas veces para evaluar la castidad.

Otros métodos de análisis de orina también tuvieron sus raíces en el siglo XVII.

El análisis gravimétrico de la orina fue introducido por el místico belga Jean Baptiste van Helmont (1577-1644) .

Van Helmont pesó una cantidad de especímenes por 24 horas, pero no fue capaz de extraer conclusiones valiosas de sus mediciones.

Hasta finales del siglo XVII, cuando Frederik Dekkers de Leiden (Países Bajos) observó que la orina que contenía proteínas formaba un precipitado cuando se hervía con ácido acético, el análisis de orina se volvió más científico y más valioso.

Thomas Willis (1621-1675), médico inglés y defensor de la química fue el pionero en el mejor análisis cualitativo de la época.

También fue el primero en notar el característico sabor dulce de la orina diabética que estableció el principio para el diagnóstico diferencial de la diabetes mellitus y la diabetes insípida.

Los experimentos con transfusiones de sangre también comenzaron a realizarse con la ayuda de un fisiólogo de Cornwall, Inglaterra, llamado Richard Lower (1631-1691).

Fue el primero en realizar una transfusión directa de sangre de un animal a otro.

Otras innovaciones médicas del momento incluyeron la inyección intravenosa de drogas, la transfusión de sangre y los primeros intentos de usar la frecuencia y la temperatura del pulso como indicadores del estado de salud.

El mejor regalo de Navidad

El mejor regalo de Navidad

Siempre he pensado que los mejores regalos de Navidad son aquellos que provocan emociones extraordinarias, ya sea porque son artículos que la persona que lo va a recibir lo necesita, porque le evoca ciertos recuerdos o porque lo motiva en la vida. Por eso siempre me esmero a la hora de elegir un obsequio, ya sea en estas fechas o en alguna otra, como un cumpleaños o el día de las madres o del padre. Sin embargo, en mi familia hay una persona a la que siempre me ha costado darle un buen regalo y ese es mi papá. Siempre me esfuerzo, pero es muy complicado de regalarle algo, pues es alguien que, como buen obrero de una empresa de máquinas de plotter de corte, no quiere cosas costosas, le gusta vivir simple y sin extravagancias. Por eso cuando sé que necesita más ropa como pantalones, camisas, playeras o chamarras se las compro y trato de complementar el regalo con alguna carta emotiva, con una foto de su infancia con palabras de dedicación atrás, etc. Para esta Navidad que acaba de pasar todo se complicó, ya que mi madre le regalaría la ropa que necesitaba y mi hermana zapatos y tenis. Me quedaba sin opciones, así que pensé en una loción, pero recordé que ya tenía demasiadas y casi no las usaba. ¿Películas, discos, libros? Estaba perdido.

Así comenzó la travesía para encontrar el regalo perfecto, algo que no se esperara y que le provocara una emoción digna de la época. Visité tiendas departamentales, plazas comerciales, tiendas de las calles del centro y no lograba encontrar nada que pudiera gustarle. Opté por ir al Plan Z, el último que tenía y regalarle el dinero en efectivo, sería la mejor opción para que pudiera utilizarlo en lo que él quisiera. Nunca me ha gustado regalar dinero a menos que sepa que lo necesita la otra persona, pero en esta ocasión no había nada más que pudiera hacer. Caminando cabizbajo de regresa a casa, decepcionado por haber fallado en mi búsqueda, una luz iluminó mi camino y encontré lo que podría complementar el obsequio.

Entré a la tienda, pregunté el precio y pagué los mil pesos. Pedí que me lo pusieran en una bolsa negra y cuando ya estaba cerca de llegar a casa pasé a una tienda de regalos donde pedí que lo envolvieran. Estaba sumamente feliz por lo que encontré y puse el regalo debajo del árbol de Navidad. La madrugada del 25, después de ir a casa de una de mis tías a celebrar la Navidad hicimos nuestro tradicional intercambio de regalos. Decidí que el último regalo que se entregaría sería el mío a mi padre. Llegó el momento y le di la caja. Al abrirla lo primero que sacó fue el sobre con el dinero en efectivo, me agradeció y después vio una caja de zapatos bastante grande. “Más zapatos”, dijo. “Ábrelos, te van a encantar”, añadí. Al abrir la caja, las lágrimas comenzaron a rodar sobre sus mejillas, un sentimiento le inundó el alma y me abrazó fuerte. “Sácalo”, le dije. De la caja de zapatos sacó un Nintendo, como el que tenía cuando era niño con un videojuego de Mario Bros y dos de Lolo, éstos últimos sus favoritos de la infancia. Jamás olvidaré como mi padre volvió a ser niño otra vez.