El final de la historia

Spread the love

Ella jamás abrirá los ojos para ver su sueño hecho realidad. Su cerebro está ya demasiado dañado para querer pelear, para aferrarse a la vida. Simplemente esperará a apagarse mientras ella esté dormida, disfrutando por fin de su mundo de fantasía que tardó más de 10 años en crear. No entiendo al destino, que quiso que hiciera realidad lo que siempre soñó, pero no quiso que ella pudiera verlo. Le esperaba un futuro brillante, exitoso y, sobretodo, viviendo como siempre lo deseó. Ella inició una historia, pero el final de la suya llegó antes de lo previsto, bien dicen que la muerte siempre está aguardando un descuido para llevarnos, quizá ella le dio la espalda por un minuto, pensando que estaba a salvo, pero nadie lo está.

A su madre le dijeron que no iba a tener nunca descendientes de sangre, que si quería podía adoptar, pero nunca se rindió y siguió intentándolo. Su padre deseaba un varón, un digno candidato para llevar su apellido y continuar con su legado. Y el milagro se cumplió, la madre quedó en cinta, pero nueves meses después, no salió de su vientre un hombre, sino una mujer. Era de esperarse la desilusión del señor, pero aun así la aceptó y decidió criarla como le hubiera gustado criar a un hombre. Ella amaba las artes, la literatura, pero su padre la veía como una ingeniera. Ella sentía que desde su nacimiento defraudó a su padre, así que no volvería a hacerlo, una pensamiento destructivo pero que le sirvió como motor para cumplir sus sueños y los de sus padres. Comenzó a estudiar ingeniería a los 18 años, al tiempo que escribió las primeras letras de su obra. Las buenas calificaciones llegaban por montones, al igual que las letras se plasmaban en un documento de Word. Cuatro años más tarde se graduó, uno después se tituló y gracias a su tesis consiguió trabajo en una de las naves industriales en México de mayor renombre. Creció profesionalmente, mientras las páginas incrementaban, ya iban 951 y no sé cuántas palabras. Todo marchaba conforme ella lo había planeado, aunque siempre he pensado que hubiera terminado antes si sólo se hubiera dedicado a las letras.

Fue imposible no enamorarme de ella, más si compartes un café y la escuchas hablar por más de una hora. Era un deleite. Su imaginación te motivaba a seguirla en sus mundos de fantasía, aunque en estaba muy firme en la realidad, realidad que le tenía preparado un final inesperado. Después de recibir la noticia de que su historia sería publicada por una editorial de renombre en nuestro país y en el mundo de habla hispana, se emocionó tanto que descuidó su trabajo y jamás imaginó cuando la máquina la iba a prensar del cabello hasta fracturar su cráneo. Hoy está en coma, los doctores nos dicen que lo mejor es desconectarla, que sus probabilidades de despertar son de menos del uno por ciento. Sus padres quieren seguir teniendo esperanza, los comprendo, pero, como doctor, sé que no va a despertar a menos de que ocurra un milagro. Así se los comenté y llegamos a la conclusión de que un día después de que se publicara su libro las desconectaríamos. Piensan que eso la motivará a despertar, para eso aún faltan tres meses.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *