La Gran Transformación

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Desde hace ya casi nueve meses , hemos llevado acabo toda una reconstrucción de la parte trasera de mi casa ya que por razones del destino y del tiempo las cosas elementales se han ido descomponiendo y reduciendo al grado al que es ya visible si bien no para otras personas si lo es para mi , lo que es lo mas importante. En un principio , mi plan era hacer un par de reconstrucciones menores , sin embargo en la marcha me di cuenta que es necesario reconstruir todo para lo que fue necesario tumbar todo.

Debo decir que antes de hacer esto por completo ,  tuve muchas dudas ya que cuando las paredes y el tiempo se juntan forman una especie de sentimentalismo habitacional que se opone de la manera mas feroz y profunda al cambio y a la renovación , algo que debo decir de la manera mas atenta que no siempre es malo y yo siempre he sido alguien que valora el pasado de una manera muy alta , sin embargo es necesario el saber cuando es  necesario dejar al cambio entrar para renovar con las fundaciones y cimientos de aquello que ya fue.

Cuando la demolición estuvo completa y la reconstrucción comenzó, nos dimos cuenta que necesitaríamos –entre otras cosas- nuevas varillas de acero para instalar ya que cada sismo que ha llegado a esta zona había afectado mas y mas  al estado general de aquella parte de la propiedad lo que era producto directo del tipo antiguo de varilla que se utilizaba en esos días cuando las mismas eran tecnología de punta. En ese momento recordé que tengo un viejo amigo que se dedica precisamente a la producción y distribución de varillas de acero razón por la cual decidí contactarle.

Mi amigo es alguien a que no veía hacia algunos años , sin embargo todos se acordaban de el por su particular problema de sobrepeso , un problema que el , a diferencia de muchos , hacia parecer siempre como una virtud , teniendo dichos clásicos de el como “ La felicidad se mide en gramos” y cosas de este estilo lo que sugerían y afirmaban de manera tan verdadera como simpática que es un gordito feliz. Sin embargo siempre las ultimas veces que lo vi ya no podía subir bien las escaleras y se casaba con pocos pasos.

Cuando lo contacte , nos quedamos de ver un  café cerca de mi oficina para que me platicara bien de sus nuevas y tecnológicas varillas ya que me gusta conocer muy bien un producto antes de comprarlo. Cuando lo vi en el café no lo reconocí ya que yo esperaba ver a aquel gordito feliz de antaño , sin embargo me encontré con  un hombre rejuvenecido y en forma lleno de vitalidad y productibilidad energética. Al sentarnos , me conto todo sobre su perdida de peso que en un principio asumí que se había llevado acabo por medio de cirugía , sin embargo fue todo por medio de una buena dieta y ejercicio lo que le hizo bajar 40 kilogramos. Fue aquí cuando me di cuenta que todo es posible.

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